Después de mucho tiempo sin ingresar a este rinconcito de calor, abro esta ventana para dar nuevamente gracias a Paloma, mi ángel de la guarda. He crecido, si a mis años se puede seguir creciendo, es más; se debe seguir creciendo.
He aprendido que para ver a Dios no es el mejor camino mirar al cielo, más bien mirando a los ojos de quien esté a mi lado o a veces cerrando los ojos y respirando profundo… pero lo más importante no es cómo coloques los ojos, sino la posición del corazón.
Viví una depresión terrible y fue solo tiempo perdido; no hay motivo para perder el tiempo de esa forma; Dios nos quiere, y si no porfiamos en contradecirlo, veremos lo hermosa que la vida puede llegar a ser.
Carlos
Comentarios recientes
hace 1 año
hace 1 año
hace 1 año
hace 1 año
hace 1 año